¡Todo el mundo a ver la tele!


Decía el padre de un amigo mío: “si una imagen vale más que mil palabras, ¡Todo el mundo a ver la tele!”
CTbWeqFUEAEy1UCEvidentemente lo decía con un gran sentido del humor. Sin embargo hoy podríamos decir que
fue un visionario pues lamentablemente se ve mucha televisión, demasiada diría yo. Indudablemente hay muchos, muchísimos programas enriquecedores y muy buenos; desde reportajes, documentales, programas temáticos y producciones que son sencillamente una maravilla verlos. La cantidad de canales que ha traído la TDT y las opciones de televisión de pago aumentan la oferta televisiva…espera; ¿la aumentan? Prácticamente los formatos son similares unos de otros, sin embargo encontrar algo potable se convierte en una tarea difícil, y en ella perdemos mucho tiempo.

Hoy todo es imagen, en otro post hablaré de la imagen en su función publicitaria. Indudablemente hoy todo es imagen. Lo que nos entra por los ojos es difícil que salga de nuestra mente. Ahí una buena formación crítica es vital para no caer en las redes del consumismo más radical e inhumano. Y a veces, hay que hacer el esfuerzo de abstracción y no exponerse ante la cantidad de estímulos y tentaciones en los nos vemos rodeados. Todo esta estudiado para atraer.

Ante ese monstruo que es la industria televisiva y todo lo que le rodea, debemos estar siempre atentos. Son portales utilizados para “colarnos” ideas, pensamientos y valores directamente a la mesa del salón de nuestra casa. ¿Somos capaces de controlarlos? La mejor manera es apagar “la caja tonta” (siempre me ha gustado esa expresión que nos decía mi padre). Es importante saber elegir ante la parrilla televisiva. No podemos “tragarnos” cualquier cosa que nos pongan. Podríamos empezar con tres sencillos pasos. En otra ocasión hablaremos de los contenidos, de momento, y para empezar ,una pequeña ayuda para que la tele no se convierta en una adicción tipo Gollum del Señor de los Anillos y acabemos diciendo “¡mi tesooooro!” cada vez que entremos en casa:

  1. No te expongas, ¿para qué vas a encender la tele? Márcate objetivos. No te pongas en riesgo. Si enciendes la tele sin un objetivo preestablecido lo más probable es que sufras una abducción de Tele 5, Neox, Jorge Javier Vázquez (se llama así ¿no?) o Mercedes Milá. No tendrás escapatoria.
  2. Elige el programa adecuado. No todo vale. No enciendas la tele para “matar” el tiempo. Para elegir hazte esta pregunta: ¿qué me va a aportar este programa? ¿va a sumar a mi ser o va a restar?
  3. Tiempo. Las cosas tienen un  principio y un final. Antes existía la Carta de Ajuste que te recordaba que tenías que irte a la cama cuando te pasabas de la raya. Ahora la tele es 24 horas; bueno, está el Teletienda y los programas de Bingo, pero tienen poder hipnótico, y sin darte cuenta te verás con unas ojeras hasta los tobillos viendo el amanecer. Y lo que es peor, en dos días tienes un camión con los productos que compraste sin darte cuenta.

Si dudas de estos consejos, siempre podrás pedirlos a Kiko Rivera, reputado orientador escolar.

En serio, se fuerte. La tele tiene mucho poder; si lo tiene contigo imagina con niños o adolescentes. El tema de la televisión, si se tiene en casa, también hay que educar en su uso. Y recuerda: no estás sólo.

Anuncios

Puedes comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s