Me la imagino como mi madre


 

Mamá y yo

Mamá y yo

¡Pues sí! Ese trozo de tocino con pelo soy yo. Y quien me sostiene, mi madre. Mi mamá.

Bueno, nuestra mamá. Porque yo fui el tercero, y el más pesado de los cinco. Pesado de masa corporal. Ya tiene mérito parir casi 4 kilos y medio. Más mérito tiene seguir pariendo, porque tras de mí vinieron tres. Uno no llegó a nacer. Pero le contamos porque fue deseo tenerlo.

Podría homenajear a la mujer, mujer trabajadora, mujer autosuficiente, autónoma, moderna… ¡chorradas! Homenajeo a mi madre, que por eso es mi madre y yo su hijo. Y porque la conozco muy bien (y ella a mi). Porque me da la gana. Y porque mi madre es todo eso: trabajadora, autónoma, autosuficiente, moderna…y por encima de todo madre ¡qué pasa! pero no sólo eso…

Aun a riesgo de ser políticamente poco correcto voy a decir dos cosas que me parecen importantes. Estamos acostumbrados a parcelar las cosas, a nominar días; y eso en ocasiones nos nubla y no nos deja ver con perspectiva ciertos asuntos. En definitiva, celebramos una vez al año que tenemos madre. ¡Pero seremos cazurros! ¡Ella celebra todos los días que tiene hijos!

Entiendo que resaltemos, destaquemos y reivindiquemos la igualdad de la mujer como ser humano frente al género masculino en cuestiones de libertad, cuestiones laborales, trabajo, salario, justicia…Pero no. No van por ahí las cosas. No hablo de mujeres, hablo de madres. Hablo de lo emocional. De la generosidad suprema que supone dar vida, REGALAR VIDA. El mejor de los regalos, el más valioso. ¡Cuidado! No vanalicemos, ni simplifiquemos; que no lo hace sola. Ahí está el padre, relegado emocionalmente a un segund…tercer plano. El sacrificio meditado, pensado y voluntario y voluntarioso de darse a los demás, de ofrecer TU tiempo, TUS cosas, de en ocasiones apartar TUS aficiones, TUS gustos…por nosotros. Tener cinco/seis hijos demuestra que no fue un error o un descuido. Demuestra amor. AMOR con mayúsculas, que hoy recoges de todos tus hijos, de mi y de mis hermanos.

Pero no olvidemos nuestras raíces cristianas. El día de la madre es el día de la Virgen María.  Una vez un alumno me contó que le gustaría haber vivido en la época de Jesús para conocer a su madre y saber cómo era; y me preguntó: “Profe, ¿cómo te imaginas a la Virgen María?”. Sin pensarlo le contesté: “Me la imagino como mi madre”.

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Un comentario en “Me la imagino como mi madre

  1. Rosa Humanes dijo:

    Después de visto y leído, me parece que te pasas porque según mi criterio uno cuando se casa lo hace con el fin de formar una familia y asume esa decisión con todas sus consecuencias. Eso conlleva por supuesto tener hijos sobre todo si crees en lis valores que fomenta la formación de una familia que no voy a enumerarlos porque ya los conocemos todos.
    Me hace muy feliz lo que has escrito no solo por lo que dices de las madres, si no porque lo dices por mi. Muchas gracias hijo. El titulo de “madre” conlleva un cargo vitalicio y que tiene una remuneración incalculable con pagas extraordinarias todos los meses del año todos los años de la vida..ABRAZOS de MADRE.

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